El sistema de humedales de Bogotá es el más importante del norte de los Andes. Son pocas las grandes ciudades que tienen dentro de su casco urbano reservas naturales tan importantes como las de estos cuerpos de agua que regulan los caudales del río Bogotá y sus afluentes, mitigan el cambio climático, descontaminan el agua al actuar como filtros, ayudan a equilibrar la estabilidad del suelo y evitan las inundaciones en las temporadas de lluvias, amortiguando las aguas.

Numerosas especies animales y vegetales los habitan, muchas de ellas son endémicas, es decir, exclusivas de la región. Este es el caso de aves como la tingua bogotana, el cucarachero de pantano y el chamicero. Infortunadamente, muchos de estos animales se hallan en peligro de extinción. Los pájaros migratorios también arriban a los humedales. En los meses de septiembre y octubre llegan patos barraquetes y caretos; reinitas enlutadas, chorlos moteados. Hace años que no se ven varias especies que otrora eran comunes. Los humedales son uno de los ecosistemas más vulnerables del país, por lo requieren de un monitoreo constante a su la flora y fauna. Aunque en Bogotá se encuentran protegidos por ley (Acuerdo 19/94), las campañas pedagógicas e instructivas sobre la importancia de los humedales han sido continuas y deben seguir fortaleciéndose para preservar este patrimonio natural.

Bogotá es atravesada por 15 humedales: Ver los humedales de Bogotá

. Torca
. La Conejera
. Córdoba
. Juan Amarillo
. Santa María del Lago
. Jaboque
. Capellanía
. Techo
. Humedal del Burro
. La Vaca
. Tibanica
. Meandro del Say
. Guaymaral
. En el parque Salitre Mágico con aguas cristalinas
. En Bosa, de 8,4 hectáreas, está ubicado entre los ríos Bogotá y Tunjuelo