Por Juliana Barrero, especialista en economía de la cultura

editorialLa cuarta edición del boletín virtual Faro, presenta reflexiones sobre la situación del sector de la música y sus tendencias a nivel mundial, desde la perspectiva de agentes del mundo musical e investigadores expertos. Para esto, los invitados a esta edición tocarán temas como: el estado actual de la música, las tendencias y los cambios del modelo de negocio, la importancia de la generación de redes y las principales problemáticas que enfrenta el sector. Adicionalmente, y con el objetivo de tener diversas visiones del panorama de la música y sus problemáticas, también se invitó a reflexionar sobre estos aspectos a agentes que hacen parte de los diferentes eslabones de la cadena.

Los profesionales del sector ven una tendencia global de la industria musical como un campo en donde dos ventanas han ganado protagonismo: el mercado digital de la música grabada y la música en vivo. Este cambio en el modelo de negocio ha implicado una reacomodación que ha llevado a que muchos de los actores que hacían parte de la cadena de producción de la música hayan desaparecido, así como nuevos actores se posicionan, principalmente en el campo de lo digital. Plataformas como iTunes, Spotify, Deezer, emisoras en línea, entre otras, están facilitando la circulación,  atrayendo nuevas audiencias y facilitando medios de pago para la música grabada. Sin embargo son persistentes fallas en la circulación en medios tradicionales como la radio, el circuito de presentaciones en vivo por la carecía de espacios adecuados o público con disposición a pagar por un boleta de cualquier precio.

Pero más allá de este reordenamiento, tal y como lo resaltan los expertos invitados, el ámbito musical carece de agentes formados en eslabones diferentes a los de la creación, como el caso de los managers,  mecanismos para la apertura de mercados a nivel nacional e internacional,  diversidad de plataformas de circulación de artistas que contrarresten la concentración que se da en la radio comercial,  asociatividad  y trabajo en red, espacios y circuitos de circulación y una población con disposición a pagar por la música en cualquiera de sus formatos, entre otras.

Respecto a la discusión en cuanto a las políticas públicas existentes y su pertinencia, se destaca, para el caso colombiano, la Ley del espectáculo público, que busca mediante incentivos fiscales promover la inversión, generar un entorno más eficiente para la realización de conciertos a la vez que reducir sus costos; para el caso de países como Argentina, Brasil y Chile los esfuerzos están encaminados a promover la circulación de la música local en emisoras nacionales por medio de cuotas radiales.  Sin embargo,  sigue siendo frecuente que los agentes del sector piensen que se requiere de medidas complementarias.

Un de las medidas complementarias que permanentemente está en discusión en el sector es la posibilidad de regular la payola. Respecto a esta falla de mercado, las opiniones son divergentes, hay para quienes la payola debe ser una práctica reglamentada mediante un anuncio que indique que la canción que va a sonar es publicidad, mientras que  para otros debe ser prohibida en tanto que es un engaño al consumidor y favorece prácticas de competencia desleal en un mercado abierto.

De igual manera,  para muchos de los expertos invitados, la política pública así como el trabajo del sector privado debe estar encaminado a generar modelos organizativos, como  asociaciones y  agremiaciones que lideren procesos de desarrollo sectorial y visibilicen las necesidades del sector de la música en la agenda pública.

En resumen, desde las diversas perspectivas de los agentes que intervienen en el sector de la música invitados a esta edición, se busca brindar un amplio panorama sobre los desafíos que enfrenta el sector.

Imagen: Algunos derechos reservados por The Smurf.