Por Simón Calle. Doctor en etnomusicología de Columbia University. Actualmente es asesor del proyecto Bogotá Ciudad Creativa de la Música de la Secretaría de Cultura, Recreación y Deporte en Bogotá.

Música redesEn el lenguaje coloquial el término red se usa como una metáfora técnica para referirse a nodos interconectados que permiten la fácil circulación de energía o información, por ejemplo las redes eléctricas, el internet, o las líneas telefónicas.  En las últimas dos décadas el concepto de red a tomado fuerza en diferentes ciencias sociales como la economía, la antropología y la sociología y se ha convertido en una herramienta teórica para pensar los flujos fragmentados e interrumpidos, entre otros, de información y capital; y cómo una manera de entender la organización social más allá de conceptos tradicionales y estáticos como: institución, comunidad o estado. Hay dos maneras de teorizar las redes: la primera toma el concepto de red y lo aplica a teoría social preexistente, la segunda reconstruye la teoría social desde el concepto de red. Este texto toma esta última para plantear una forma de entender las redes de la música.

El concepto de red es bastante flexible. En términos generales una red se pude definir como cualquier colección de objetos conectados entre si. En otras palabras se puede decir que una red es una serie de relaciones entre objetos que varían de acuerdo al contexto. Estos entes pueden ser computadores, transformadores eléctricos, células, personas, organizaciones, naciones, etc.  Las relaciones entre los diferentes componentes permiten la circulación de objetos materiales como energía, bienes, enfermedades, objetos semióticos cómo amistad, información y mixtos como el capital.

Una red social esta constituida por la interacción de actores sociales. Estas redes están conectadas y contenidas dentro de redes mas amplias por lo cual llegan a constituir estructuras sociales extendidas. Mas importante aun para el propósito de este texto, las redes sociales permiten la apropiación y resignificación de material cultural y de capital a través de la circulación produciendo sistemas de valor y mercados. En este sentido una red de la música se puede entender como una red social que permite la producción, reproducción, apropiación y circulación de la música.

Además de la interrelación entre objetos que permiten flujos de todo tipo,  las redes se caracterizan por la heterogeneidad de sus componentes.  Una red esta compuesta por diferentes entes o colecciones de estos (pueden ser otras redes). En el caso de las redes sociales encontramos individuos, organizaciones e instituciones.  Estas redes son sistemas jerarquizados donde las relaciones entre los agentes no son necesariamente equitativas, es decir, en la mayoría  de los casos existe una asimetría  dada por intereses, sentimientos, relaciones de poder, entre otras. Al mismo tiempo estas relaciones se caracterizan por su multiplexidad (del inglés multiplexity) (Kadushin 2012). Este termino, común a la teoría de redes, se refiere a que los agentes en una red tienen mas de un tipo de conexión entre ellos.  Por ejemplo: dos personas pueden tener una relación laboral y al mismo tiempo ser amigos.

Las redes de la música pueden incluir agentes individuales como músicos,  empresarios, productores, periodistas, coleccionistas de discos, asistentes a conciertos; o agentes colectivos como instituciones culturales y sellos discográficos. Algunos teóricos sociales consideran que los objetos materiales también forman parte de las reds (Latour 2005); por lo tanto, en la música se pueden tener en cuenta los estudios, grabaciones en todos sus formatos, instrumentos, escenarios por solo mencionar algunos.

La estabilidad de una red se alcanza por medio de la repetición de interacciones entre agentes que son impulsadas por motivaciones y expectativas comunes, influenciadas por normas sociales e instituciones. Sin embargo, a través de una red social pueden emerger y evolucionar nuevas normas e instituciones al igual que creencias, opiniones, innovaciones, tecnologías, productos o convenciones sociales. En otras palabras, surgen nuevas prácticas sociales que pueden perdurar, transformarse o desaparecer con el paso del tiempo.

Dado que la música es cultura expresiva, esta tiende a transformarse cuando circula por una red.  Esto se debe a que cada uno de los agentes funciona como un mediador. Es decir un ente que transforma el significado del material semiótico que llega a él (Latour 2005).  Por ejemplo, cuando un grupo de ingenieros capturan el sonido de una agrupación de marimba de la región pacifica colombiana y lo imprimen en un disco compacto están mediando su significado. Cuando este disco llega a manos de un DJ Francés a través del mercado de la música de mundo, una vez mas su significado se transforma. Cuando el productor europeo usa la grabación en una de sus mezclas lo vuelve transformar y resignificar. Sin embargo esto no es un proceso lineal como en una cadena de valor, donde se aumenta el valor de un bien por cada agente que entra en el proceso, ya que los múltiples mediadores en la red operan en conjunto.

Por lo tanto pensar en términos de redes implica pensar en procesos complejos, que se pueden resumir de la siguiente manera: Primero, las redes tiene propiedades emergentes que cambian cuando alguno de los actores y las relaciones entre ellos se transforman. En otras palabras, las características e identidad de una red surgen de la interacción de sus partes y no pueden ser reducidas a las características de ninguno de sus componentes. Segundo, la conectividad entre los actores llevan a que las acciones de uno de ellos tenga consecuencias en el resto de la red; al mismo tiempo, la red afecta las acciones de sus componentes. Hay una permanente retroalimentación entre uno y otro y las causas de la acción y sus consecuencias suelen estar dispersas a lo largo del entramado de agentes. Se puede decir entonces que las redes de la música emergen a través de las diferentes prácticas de creación,  captura, apropiación, valoración, y circulación de la música, acompañadas de los discursos respecto a esta, ideales, tecnologías y convenciones, pero al mismo tiempo las crean y las transforman.

Algunas redes son densas y altamente territorializadas (DeLanda 2007), es decir las relaciones entre los componentes se dan en un espacio especifico; otras están dispersas y no se pueden localizar. Al mismo tiempo, las redes son dinámicas y por lo tanto sus agentes, densidad, territorialización, y temporalidad puede cambiar en cualquier momento. Por consiguiente, se puede decir que una red no cuenta con una identidad ni limites definidos de manera constante.  Por lo tanto, es importante aclarar que una red social no da por sentado la existencia de una comunidad y tampoco es exclusivamente una modalidad de organización. Sin embargo, estas se pueden entender como redes con diferentes niveles de jerarquización y densidad.  Por ejemplo, las instituciones son redes densas, altamente jerarquizadas, donde la repetición de actividades es permanente. En estas hay una constante interacción entre los actores que juegan roles formales y las decisiones tienden a estar centralizadas. Por otro lado en redes menos densas, los actores juegan roles informales y la decisiones están descentralizadas.

Teniendo en cuenta esta perspectiva, una red musical puede ser un grupo de músicos tocando sus instrumentos en un bar en el centro de Bogotá, o la asociación de varias bandas Bogotanas.  La primera es una red altamente territorializada al estar localizada en un sector especifico de la ciudad.  Este también es el caso de las pequeñas escenas locales de géneros musicales urbanos. Por ejemplo la música de fusión del centro y chapinero en Bogotá, o la escena del jazz de vanguardia en le sur de Manhattan. Sin embargo estas redes se pueden desterritorializar cuando grabaciones y músicos empiezan a circular a través de mundo.

Otra ejemplo de red de la música es la compuesta por la gran industria musical internacional con sus oficinas en Nueva York, Miami, Paris y Londres sus centros de producción y canales de distribución.  Esta es una red altamente jerarquizada, con gran variedad de procesos estandarizados, pero sin una locación especifica. Con las transformaciones en las tecnologías que permiten la circulación de la música y el surgimiento de nuevas prácticas de consumo, esta red ha sufrido cambios drásticos dando paso al surgimiento de nuevas redes caracterizadas por otras practicas de producción y consumo.  Tal es el caso de las redes de sellos independientes que se encuentran dispersos en el mundo, al igual que los artistas que se encargan de la producción y difusión de sus productos, o una red altamente desterritorializada como la compuesta por personas alrededor del mundo que descargan y suben archivos Mp3 de servidores en el este de Europa.

Hay redes que se constituyen a lo largo del tiempo, que se pueden seguir por las transformaciones en la música.  Un ejemplo son las que produjo la diáspora africana.  Los esclavos que llegaron a Cuba desde África central llevaron consigo su música que se transformo en el son cubano por una serie de contactos con otras músicas.  Tras los movimientos independentistas en el centro del África en los años 1960 los africanos apropiaron y resignificaron las grabaciones de son que venían desde la isla Caribeña transformándola en lo que se conoce como soukous. Esta música circula al caribe Colombiano en acetatos y es apropiada y resignificada transformándose en champeta.

Para concluir podemos decir que el concepto de red nos ofrece varias posibilidades para entender la circulación y las practicas musicales de manera conjunta. Este texto es tan solo una aproximación y ofrece unos ejemplos sencillos.  Sin embargo estos se pueden ampliar para entender la forma en que se conforman mercados, como se constituyen las prácticas de intercambio y valoración de la música y el papel que juegan las diferentes tecnologías en estos procesos por solo mencionar algunas de las ventajas de pensar en red y caminos por explorar en su relación con la música.

 

Bibliografía:

 Caldarelli, Guido, y Michele Catanzaro. Networks: a Very Short Introduction. Oxford: Oxford University Press, 2012

Calle, Simon. Reinterpreting the Global, Rearticulating the Local: Nueva Música Colombiana, Networks, Circulation, and Affect. Columbia University, 2012

Easley, David, y Jon Kleinberg. Networks, Crowds, and Markets Reasoning About a Highly Connected World. Nueva York: Cambridge University Press, 2010

Escobar, Arturo. Territories of Difference: Place, Movements, Life, Redes. New Ecologies for the Twenty-first Century. Durham: Duke University Press, 2008

Harman, Graham. Prince of Networks: Bruno Latour and Metaphysics. Anamnesis. Victoria: re.press, 2009

Kadushin, Charles. Understanding Social Networks: Theories, Concepts, and Findings. Nueva York: Oxford University Press, 2012

De Landa, Manuel. A New Philosophy of Society: Assemblage Theory and Social Complexity. Nueva York: Continuum,
2006

Latour, Bruno. On Recalling ANT. En Actor Network Theory and After. John Law y John Hassard, eds. Pp. 15–25. Malden, MA: Wiley-Blackwell, 1999

Latour, Bruno. Reassembling the Social: An Introduction to Actor-Network-Theory. Oxford: Oxford University Press., 2005

Raine, Lee, y Barry Wellman. Networked: The New Social Operating System. Cambridge: MIT Press, 2012

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